La Comisión Europea (CE) amenaza a España con multarla y llevarla de nuevo a los tribunales si no da pruebas de que se han corregido las anomalías que se detectaron en algunos zoológicos de ocho comunidades. Un año después de que un tribunal sentenciara que había trámites administrativos que no se ajustaban a las medidas comunitarias y zoos que no cumplían las normas de mantenimiento de animales salvajes, la CE sigue sin tener la documentación que acredite que todo eso se ha corregido.

Galicia, Aragón, Baleares, Canarias, Castilla y León, Asturias, Cantabria y Extremadura están en el punto de mira. España ya fue condenada en 2010 por no aplicar las medidas necesarias en materia de inspección, autorización y cierre de zoos. “Con carácter general, en España se cumplen las disposiciones legales dictadas por la CE sobre esta materia. No obstante, el ministerio [de Medio Ambiente] ha recopilado toda la información facilitada por las comunidades autónomas con los avances sobre la aplicación”, asegura una portavoz del Medio Ambiente.

La ley de parques zoológicos (31/2003) establece como infracciones graves la carencia de personal especializado o de medios materiales exigidos y el incumplimiento de las medidas de bienestar, ambientales y de seguridad pública, entre otras. Es una falta muy grave el maltrato, abandono o deterioro intencionado o por negligencia de los animales.

Ocho comunidades y sus parques zoológicos están de nuevo en el punto de mira. “Lo único que puedo decir es que aquí todos los animales están enjaulados”, sostiene una trabajadora del zoo de Vigo. En Castilla y León, el de Matapozuelos saltó a los medios porque un cuidador falleció atacado por tres leones. “El zoo ha cerrado, aunque nos consta que sigue habiendo animales allí. Hace año y medio apareció algún oso muerto”, argumenta Pedro Pozas de la organización animalista Proyecto Gran Simio. El pasado julio, el zoo de La Muela, en Aragón, fue demandado por el maltrato a 400 animales. Echó el cierre y parece que el plan es convertirlo en una granja escuela.

El zoo de Almendralejo, en Extremadura, ha sido el punto de mira de muchos defensores de los animales durante años por abandono y maltrato. “Al final cerró. Nuestra organización se ocupó de desplazar a los chimpancés a Holanda”, señala Pozas. En Canarias, 11 de sus 14 zoos no cumplen con la normativa. En Baleares, Natur Park sostiene que cumple con la legislación.

“Hace dos años pasamos una inspección y lo único que nos exigieron fue instalar una valla de protección junto a los bisones. Además, somos miembros de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA)“, explica el director del conocido zoo de Santillana del Mar, en Cantabria, José Ignacio Pardo. “AIZA está formada por unos 30 zoológicos”, subraya. En el segundo zoo de Cantabria, Cabárceno, “no hay constancia de que se haya dado ninguna infracción grave”, asegura Pozas.

“El buen estado de los zoos es relativo. Para mí, deberían cerrar todos los que no tengan medios para mantener a los animales de forma adecuada”, explica Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción.

Fuente: El Pais

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