Muchas aberraciones se han hecho en nombre de la moda, desde vestidos hechos con carne hasta los típicos abrigos fabricados con pieles de animales en peligro de extinción, sin embargo nunca había escuchado de tal locura hasta hoy que la diseñadora Rachel Freire desató la controversia al diseñar, confeccionar y presentar un vestido que lleva 3,000 pezones de Yak.

El Yak es un bóvido de gran tamaño y pelaje lanoso, nativo de las montañas de Asia Central y elHimalaya, vive en las altiplanicies esteparias y fríos desiertos del Tibet, Pamir y Karakórum, entre los 4000 y 6000 metros de altitud, donde se encuentra tanto en estado salvaje como doméstico.

Por supuesto que varios grupos de activistas de los derechos de los animales se han pronunciado en contra de la diseñadora, a la cual han llamado “perturbada mental”.

Como era de esperarse este hecho no le acarreará problemas legales a Rachel Freire, quien tiene entre su cartera de clientes a celebridades como Christina Aguilera y Courtney Love.

Fuente: blogdecola

 

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